
A veces nos jactamos de nuestra capacidad de leer entrelíneas, en vez de cuestionarnos nuestra comprensión lectora, el “qué están diciendo” las líneas en sí. Cultivamos esta “presunta” habilidad porque somos prejuiciosos, y creemos ver un mensaje escondido, dobles intenciones, o estar en presencia de nuestro propio código Da Vinci. Y así se pasa la vida y las líneas siguen intactas. Cada vez que miramos con ansias entre “esas” líneas, creemos encontrar algo nuevo, y tal vez, sólo se trate de una nueva interpretación de ese lenguaje que creemos escondido en párrafos, frases o páginas enteras. Quizás dependerá de factores anímicos, ambientales, hasta del azúcar que circula en nuestra sangre, lo que descifremos. Pero las líneas, siguen allí. El mensaje, el objetivo, la idea de lo escrito. Todo el tiempo ha estado frente a nuestra indiferencia y desdén, alejándonos del real sentido de un texto dado, soslayando su verdadera intención.
Recientemente, TVN fue denunciado por usar en tres ocasiones la misma imagen de un joven encapuchado como fondo cuando se anunciaban las noticias sobre las movilizaciones estudiantiles, “el encapuchado de TVN” . Centrar la atención en una espora, frente a un elefante compuesto de 80.000 manifestantes ocupando la Alameda entre Plaza Italia y Plaza Los Héroes. C.S. Lewis escribió (frase que le da el nombre a este blog), sobre aquellos que eran incapaces de leer directamente el mensaje explicitado en la Santa Scriptura , y centran su atención en el interlineado, sin reparar en los mensajes encerrados en cada palabra que forman las líneas.
Es aquí, precisamente, donde tenemos nuestro propio código Da Vinci, nuestro Código Secreto de la Biblia , nuestros pictogramas, nuestro set de jeroglíficos, allí, enfrente todo el tiempo. Podemos divagar e inventar nuevos métodos, pero las cartas ya fueron echadas. Nosotros sólo somos espectadores, aunque todo el tiempo estemos pretendiendo el título de autores o co-autores de una obra que ya está en plena ejecución y ante la cual sólo tenemos la opción de repudiarla, o bien, de aplaudirla. Si escogemos la segunda opción, entonces le estamos reconociendo el carácter de Buena Nueva que la distingue y somos invitados a participar en ella.
Cuesta tanto no leer entre líneas en una sociedad que cada día te forma para que aquel que no lo hace, sucumbe ante sus adversario... porque el otro, en vez de pasar a ser tu complemento, pasa a ser tu adversario en la jungla de cemento... mientras tu corazón más se conecta con el Padre, es más fácil desprenderse de esas costumbres nocivas, hacer una costumbre el leer con el alma... y pucha que cuesta! leer con el alma y no entre líneas, conectarse con el Padre...
ResponderEliminarGracias Lolyta por el matiz que señalas...efectivamente, hay costumbres y/o hábitos nocivos para la esencia de la naturaleza con la cual hemos sido creados, esto es, el amor hacía nuestros semejantes y hacía Nuestro Creador. En la medida que nos mantenemos "conectados", entonces se hace más evidente que la verdadera vida consiste en estrechar las relaciones los unos con los otros, y por supuesto, con la fuente desde la cual proviene este atributo o don. "Dios es Amor", señalaba el apóstol Juan y Jesús proclama "Yo soy la Vid", y agregaba una singular propuesta sobre una amalgama divina-humana, "y ustedes son sarmientos, si permanecen en mí"...
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